Obras

(Vigo, 1967) nació en el «Verano del Amor». Se considera parte de una generación de decepción y desconcierto en una búsqueda continua de un espacio para el desarrollo de la creatividad. Creyó encontrarla en el periodismo, un oficio que ejerció en medios como Radio Nacional de España, la Agencia Efe o Diario 16. Poco a poco se vio inmerso en un laberinto indecente cuya salida fue la de aplicar a otras necesidades sociales de comunicación lo que había aprendido en los medios, pero convencido de poder desarrollar en esos ámbitos las virtudes de la verdad.

        Durante todo este tiempo, nunca ha dejado de escribir poemas, relatos, artículos…, que rara vez han aprobado sus criterios de evaluación para ser compartidos.

       Cuando trabajaba en periódicos escuchó a un viejo periodista decir «me acuerdo yo de cuando vinieron los bolígrafos». A partir de esa expresión sintió el vértigo de los acontecimientos: la primera aplicación informática para sustituir a las linotipias, los envíos de artículos y fotografías «en mano» a través de los conductores de autobuses, la intuitiva virtualidad de los Apple Mac Classic y todo lo que vino después: la multiplicación de la capacidad de manipulación representada en el Photoshop, los grillos en el modem, las ediciones

on line, las descargas… Y de ahí el desconcierto.

       Hoy confía, aunque también con recelos, de las posibilidades abiertas por la facilidad con la que se puede transmitir información en red. Cree firmemente en la necesidad de proteger la neutralidad de internet para garantizar la supervivencia del modelo de intercambios entre pares, entre iguales. Puede ser la única receta para esa enfermedad de la decepción provocada por los sucesivos fracasos de los sueños libertarios.

El horizonte de la Reina


año: 2012

396 páginas

PVP: 20 euros

Alberto ALONSO